Recuerdo como si fuera ayer, la parrilla de salida: cada uno imaginaba su estrategia para escalar posiciones, y no demostrábamos conocernos de nada, sólo intentábamos afinar nuestro coche, sin que los competidores pudieran adivinar nuestras debilidades... y cuando el motor de nuestros "locos cacharros" empezaba a rugir, no nos "casábamos" con nadie.
Pero cuando esos motores paraban, salíamos llenos de barro, resoplando por el esfuerzo y el cansancio y con una sonrisa imborrable comprobábamos si nos habíamos clasificado para la siguiente manga, pero a la vez estábamos deseando compartir lo que habíamos sentido y vivido durante la carrera... Nos quitábamos el casco y el mono, y era ahí cuando se acababa el piloto y empezaba el amigo.
Uno de esos amigos, con el que tengo la suerte de seguir compartiendo estas vivencias, es VÍCTOR MIRALTA. Cuántos años de éxitos, trofeos, roturas de motor, barro, falta de medios, risas y charlas alrededor de los coches y las tiendas de campaña, anécdotas imborrables, y tanta nostalgia... y tanta amistad... AMISTAD con mayúsculas.
Y aquí podemos ver varias fotos de VÍCTOR MIRALTA, durante algunas entregas de premios, donde se proclamó CAMPEÓN DE ESPAÑA DE POP CROSS en 1977. Y desde aquí aprovechamos para mandarte un abrazo y decirte que el mejor trofeo que gané fue tu amistad y todos los momentos compartidos desde entonces.